Muchos doctores tienen una imagen idealizada de cómo debe ser una visita con el paciente. Algunos las describen como corta, muy técnica, directa y donde el paciente confía plenamente en su criterio profesional.

La mayoría tienden a ser mucho más racionales de lo que muchos están dispuestos a admitir, y por lo tanto,  consideran que los sentimientos de los pacientes no intervienen tanto como sus conocimientos médicos.

En realidad esta visión idealizada obedece a un modelo impositivo donde el doctor se posiciona como un mero informador, que primero diagnostica para después aplicar el tratamiento más idóneo. El modelo actual ha evolucionado y el paciente además de ser mucho más exigente con su vertiente emocional es mucho más escaso y ahí es donde vienen los problemas.

Por lo tanto, decimos que el principal foco del problema está en que el doctor desea centrarse únicamente en el protocolo médico y por lo tanto necesita grandes volúmenes de primeras visitas. Desgraciadamente este modelo no se ajusta a la realidad porque los pacientes cada vez son menos y tienen mayor aversión a sentirse como parte de una estadística.

Por supuesto, centrarse en la parte emocional del paciente supone menor cantidad de primeras visitas, que sean más largas, mejor planificadas y mayores niveles de implicación y personalización, pero desde nuestro punto de vista, estar preparado para este tipo de visitas obedece mucho más a la realidad actual. Este modelo obliga a estar muy despierto ante las posibles oportunidades y requiere de un protocolo orientado a conseguir la rentabilidad con pocos, muy pocos pacientes.

mejorar la rentabilidad de la clinica dental

Doctor, es posible que estés pensando que jugar todos tus recursos a una sola carta es algo arriesgado, pero te animamos a que descubras a los pacientes estratégicos, ya que estamos seguros que te darás cuenta que son mucho más abundantes de lo que a priori puedas pensar. Cada día tienes un par de ellos en la clínica y que hasta ahora no les has prestado la atención que se merecían.

De forma general decimos que el paciente estratégico es aquel que viene a la clínica únicamente porque tiene dolor en alguna pieza, pero que en realidad y sin saberlo, necesita un tratamiento de salud valorado entre 4.000 y 8.000 euros. Estamos seguros que cada día tienes pacientes de este tipo y que hasta hoy es posible que no los hayas sabido gestionar adecuadamente. ¿Te imaginas disponer de una metodología de trabajo totalmente orientado a conseguir gestionar adecuadamente este tipo de pacientes?

Desde nuestra experiencia, después de haber participado en la gestión de más de 60 clínicas es que generalmente, el fracaso está directamente relacionado por no tener en cuenta a este tipo de pacientes estratégicos.

Por supuesto es nuestra opinión, otros podrían pensar que es mucho mejor invertir un miles de euros en publicidad para aumentar el volumen de primeras visitas, pero nosotros creemos que es mucho mejor primero saber cocinar con pocos ingredientes, y luego ya puedes añadir más ingredientes.

El Método Inteligencia Comercial Clínica ha sido creado específicamente para aumentar la competitividad y la rentabilidad de las clínicas privadas a través de conseguir mayor aceptación en los tratamientos de salud dental que el paciente necesita, con independencia del valor económico, durante las primeras visitas. Nuestro método es mucho más que coaching dental.