Es posible que en alguna ocasión te hayas planteado introducir el coaching dental en tu clínica. A continuación, te contamos qué es y cómo puede beneficiarte.

El coaching dental: ¿qué es?

En primer lugar, queremos contarte qué no es este coaching. No se trata de una mentoría, de un asesoramiento o de una terapia para tu clínica dental. El coach que llevará el proceso no transmite habilidades ni enseña a ti y a tu equipo, simplemente os acompaña y os guía en un proceso para que consigáis potenciar los puntos fuertes y virtudes de vuestra clínica.

Además, este coach ayudará a desarrollar equipos. Si todos los miembros de la clínica trabajan en conjunto para lograr objetivos comunes, los resultados que podréis conseguir son mucho mejores. De ahí que su función sea la de acompañamiento y formación de equipos unidos.

La última característica que hay que tener en cuenta para entender el concepto es la temporalidad. El coaching solo debería extenderse de 6 a 12 meses (en función de las necesidades) y a partir de ese momento la clínica tendrá que seguir su andadura en solitario.

¿Cuáles son los beneficios del coaching dental para mejorar el rendimiento de una clínica?

Las ventajas de esta técnica son claras:

– Mejora de la comunicación entre trabajadores. Tanto entre ellos, como contigo que ejerces el papel de líder.

– Empatía con los pacientes y con los trabajadores.

– Cuidar el trato con los pacientes.

– Organización y gestión de equipos.

Todos estos aspectos pueden ser mejorados fácilmente con el coaching dental. Estos pequeños detalles son claves si tienes metas en tu clínica. Puliendo estos y todos los que se acuerden con el coach pueden llegarse a los objetivos y alcanzar el éxito propuesto.

En definitiva, el coaching dental tiene importantes beneficios si tienes una clínica. Como cualquier empresa, un coach puede resultarte de gran ayuda también en este ámbito.