La oferta de franquicias dentales ha aumentado considerablemente. La explicación más sencilla es que el 80 % de la población adulta tiene un problema bucal que precisa un tratamiento y acuden, por estética y por salud, a una clínica para solucionarlo y mucho, eligen una franquicia dental, sobre todo, porque simplifican el mensaje publicitario reduciéndolo a una cuestión de precio.

Algunos de los ejemplos más claros son el auge de las ortodoncias en adulto o los blanqueamientos dentales. Esto, unido al exceso de profesionales del país, ha favorecido que distintos grupos empresariales opten por contratarlos en sus cadenas de franquicias.

Este fenómeno puede asemejarse al ‘boom’ que experimentaron en su día las ópticas, integrando un establecimiento sanitario con un complemento de moda casi imprescindible para muchos.

Franquicias de salud, desventajas y ventajas de un negocio al alza

Si hay un modelo de negocio en auge durante los últimos años este es, sin duda, la franquicia. Esta moda se ha extendido tanto que en el sector del bienestar y la salud ha creado su propio hueco. En la actualidad, hay grandes cadenas que abren constantemente sucursales en diferentes ciudades debido al interés que muestran los franquiciados.

Por tanto, si estás pensando en abrir una clínica y no sabes si te puede convenir más montar una franquicia de salud dental o una clínica más tradicional, presta atención a las ventajas e inconvenientes que suponen las franquicias.

Ventajas

La primera ventaja es bastante evidente. Tendrás una imagen de marca ya consolidada, con notoriedad y una reputación entre la inmensa mayoría del público que acudirá.

En segundo lugar, cabe señalar que la puesta en marcha del negocio es muy rápida, ya que contarás con la ayuda de la franquicia para reducir los tiempos. Así, podrás disponer de tu local en funcionamiento en un breve espacio de tiempo.

Tendrás un know how heredado. Por lo general, antes de abrir una franquicia recibes una formación en la que se te transmiten sus conocimientos y las claves de su éxito.

A su vez, deberás afrontar un menor riesgo económico que si emprendieras por tu cuenta. Además, la franquicia te ofrecerá un soporte constante durante la relación mercantil.

Desventajas

Al igual que era evidente la primera ventaja, lo es el hecho de que el franquiciado no será propietario de la marca que explote.

Otra de las desventajas tiene que ver con el coste. Si bien se tiene un menor riesgo económico, será preciso costear los derechos de entrada o los royalties.

El tercer punto versa sobre la falta de libertad que las franquicias conceden. Lo cierto es que siempre habrá un grado de control considerable que limitará tu capacidad de actuación. Siempre estarás vinculado a la marca, por lo que una mala reputación afectará a todos los franquiciados, incluido a ti.

Estas son todas las ventajas e inconvenientes de las franquicias dentales. ¿Qué opinas de ellas?