Imagina entrar en el box y encontrarte al paciente sentado en el sillón, y justo antes de empezar a trabajar, la auxiliar te apaga las luces ¿Empezarías a trabajar a oscuras?
Evidentemente no. Pues bien, ahora te ponemos otro ejemplo: ¿Imagina dirigir una clínica sin ningún tipo de indicador económico y utilizando sólo la intuición?

Estamos seguros que muchos de vosotros os podéis ver reflejados en la segunda pregunta. La realidad es que en la mayoría de los casos únicamente habéis sido formados para ejercer de doctores, muy pocos han recibido formación relacionada con la administración y dirección de empresas, menos los que se han preocupado por potenciar su vertiente comercial y muchísimos menos los que además disponen de sistemas de información que les permitan tomar buenas decisiones. Es decir, que cuando planteas el hecho de trabajar a ciegas en un box la reacción es unánime, pero cuando hablas de implantar una metodología de trabajo capaz de controlar todas las variables que intervienen en la creación de la rentabilidad en una clínica, casi nadie se pone las manos en la cabeza.

Trabajas con los ojos cerrados

Sigamos con más ejemplos. Imagina que eres piloto de un avión y que únicamente te has formado para volar y aterrizar, pero que nadie te ha explicado como funcionan los cuadros de mando que te ayudan a guiar tu vuelo. Puede que seas un gran piloto en aquellas rutas que hayas volado antes pero, ¿Qué pasa si de repente tienes que volar a áreas desconocidas? ¿Serías tan buen piloto? … Yo creo que no. Pues bien, en la mayoría de clínicas ocurre algo muy parecido. La mayoría de doctores saben volar con bastante maestría en terrenos que ya conocen, pero cuando el mercado cambia se sienten perdidos y no saben exactamente que hacer. La gestión de una clínica requiere de su propio cuadro de mandos, y si no lo tienes claro, de alguna manera la estás gestionando con la luz apagada ¿te das cuenta?

Desde Neosalut podemos ayudarte. Hemos credo el método Inteligencia Comercial Clínica, orientado a conseguir aumentar la rentabilidad de tu clínica con pocos paciente, consiguiendo aumentar el ratio de conversión de tratamientos en primeras visitas con independencia del importe económico, centrándonos en las necesidades de salud y emocionales de tus pacientes.